MALOS TIEMPOS PARA LA HUMANIDAD: ABURRIMIENTO CIENTÍFICO PARA SOLDADOS DISTÓPICOS

MALOS TIEMPOS PARA LA HUMANIDAD: 

ABURRIMIENTO CIENTÍFICO PARA SOLDADOS DISTÓPICOS.

Natalia Menéndez

En ocasiones escribir poesía es como ir a la guerra. Escribir con el arma cargada, disparando contra la vida y también contra la muerte. Un ejército de soldados distópicos cuyos huesos se quiebran en el campo de batalla. No tienen nada que perder, pues ya no hay hogar para el regreso. 

Jose Yebra dice en el prólogo de su libro que se trata de un atrevimiento por su parte escribir estos poemas en inglés. Un atrevimiento nada inconsciente, ya que el autor posee un bagaje literario suficiente para afrontar la creación poética en lengua inglesa con destreza, con la naturalidad que proporciona haber leído y estudiados a los clásicos anglosajones, con la certeza de la que la poesía es música y la música poesía, y que el rock está siempre presente en su acto creativo. Sus versos destilan rock por todos sus poros. Son buenos tiempos para la lírica, malos tiempos para la humanidad. 

Jose Yebra suelta a su soldado distópico en un mundo desolado, y además lo hace en un producto final que combina palabra e imagen completando así en goce

estético que genera una literatura en varias dimensiones. Se trata de la osadía de un universo entrelazado en el que la simbiosis de las fotografías de Malin Ellisdotter y los poemas de Jose Yebra caminan con paso firme por el pesimismo existencial, en poemas que nos hablan de la herencia de la humanidad, de la pertenencia a un planeta devorado por nuestros descendientes, y se cuestiona los conceptos de evolución, la modernidad y la felicidad, a todas luces sobrevalorada. 

El soldado distópico sabe que la utopía ha llegado a su fin y que la lucha por un mundo mejor ya no es posible y solo nos queda sobrevivir con desesperanza. Sin embargo, el poeta no se queda de brazos cruzados, condena la inacción y hace un llamamiento a tomar partido y a asumir riesgos: “Venid, arriesgad vuestras vidas, comenzad a caminar sin rumbo fijo…”

Con versos directos que recorren lo individual y lo colectivo, en una especie de exorcismo poético la presunta modernidad de nuestra existencia es puesta en cuestión: “nunca hemos sido modernos, nunca hemos regalado a la tierra una fascinante comprensión del verdadero sentido de la vida”. Así, en ocasiones el mundo, inconveniente y gris, un planisferio con un borde abismal, se torna una pesadilla kafkiana “como un insecto aún con vida/bicharracos que se mueven en círculos dentro de vuestros estómagos”. 

Y en esa ensoñación el poeta nos presenta versos que aluden a la oscuridad y la ausencia de vida:

El mundo es gris/sin el color de tu destino.

Se trata de un ser humano que no comprende el mundo, pues el tiempo disponible se ha consumido y el tiempo actual es tiempo de construcción de muros, un contexto de guerra donde reina el sentimiento de no pertenencia, un contexto de desolación, un vagar sin rumbo por lugares abandonados: “no sale más el sol, la vida no existe (Hola oscuridad, ¿me estabas esperando?)”. Sin embargo, no está todo perdido, también hay espacio para la resiliencia. El soldado se adapta a este nuevo contexto ausente de luz, es resistente a los temores (“nos recuperamos a tiempo de nuestras perturbaciones previas”) e incluso hay lugar para la esperanza (“Otra vida, otro mundo es posible”).

Con una adjetivación abundante, las metáforas bélicas se suceden (“deshuesado ejército/ blancura masacrada/ gatillo solitario”) al mismo tiempo que las fotografías de Malin Ellisdotter acentúan el pesimismo existencial mostrando un mundo gris, un universo en blanco y negro. Las imágenes bidimensionales resultantes creadas por la combinación de poesía y fotografía se fusionan en texturas, rostros desdibujados, máscaras que ocultan nuestros verdaderos sentimientos y defectos, el paso del tiempo presente en los árboles, de la raíz a las ramas, palpable en las estrías de los troncos, en la corteza envejecida que es testigo de la rabia humana, la rabia conocida cuyo sonido emite el soldado distópico. 

En ocasiones se percibe una doble voz, tal vez la propia conciencia, como un eco que tal vez beba de fuentes literarias norteamericanas, pues recuerda en cierto modo al cuervo de Edgar Allan Poe. Ese eco recorre el poemario (anymore, nomore en vez de nevermore).

No quiero / sentir la tierra dentro de mis fosas nasales nunca más.

Tan solo eran el cebo perfecto para ellos, pero no para mí, nunca más. 

Su angustia le hizo repetir, pero no, yo no estaba allí, nunca más. 

Bajo el puente- de nuestro firme descontento nunca más.

El soldado distópico sobrevive a la contienda, pero la lucha no ha sido gratuita. Ha perdido el ojo izquierdo y ni siquiera una experta cirujana plástica como Anne Coleman podrá reconstruirlo. No obstante, el soldado ha perdido mucho más que eso, no se trata solamente de un rostro desfigurado, también ha heredado un mundo desfigurado que ya no se puede recomponer, un planeta que solo se puede habitar convertido en un fantasmal espectro. 

PARA PODER VER LA PUERTA

“No quiero saber nada…

Ni de esa luz incierta

que retrocede vaga

ni de esa nube limpia

con perfiles de cuento.

Tampoco del magnolio

que quizá aún perfume

con su nieve insitente…

No saber, no soñar,

pero inventarlo todo”

Ernestina de Champourcín, poeta, (1905-1999)

“Tell her where the rain will fall
Tell her where the sun shines bright”

(Dile donde caerá la lluvia

Cuéntale donde el sol brilla con fuerza)

Alice, canción de The Sisters of Mercy

«Es la cuarta vez que tengo que cambiar esta bombilla este mes, joder », susurró enfadada Paulina sin percatarse siquiera de la presencia de esa insistente molestia de ese nudo que se había instalado cabrón en la boca de su estómago desde que su hija Lucía y ella misma se habían mudado a este pequeño estudio del barrio madrileño de Chamberí, en el número uno de la calle Ramiro II, un quinto piso la mar de coqueto y apañado, económicamente más asequible que el anterior.

“Alice pressed against the Wall

so she can see the door

in case the laughing strangers crawl

and crush the petals on the floor”

(Alice, aprisionada contra la pared para que así pueda ver la puerta, por si la gente extraña que se ríe se arrastra y aplasta los pétalos contra el suelo)

Da igual que en la habitación de Lucía suenen los Sisters of Mercy a todo volumen, que ya no hay ni hermanitas de la caridad ni hostias en vinagre. Porque llega otra noche y en la oscuridad que alivia nuestra vigilia ella volverá a aparecer, la cara pegada al asfalto, la sangre brotando en oleadas desde su interior, abriéndose camino a través de su boca, de sus fosas nasales, incluso desde sus oídos. Lucía siempre la ve, pero nunca la saluda, solo da media vuelta, deja escapar otro suspiro más de fastidio e intenta conciliar el sueño.

Lucía no sirve, no es válida.

Quizá por el hecho de ser gótica, que eso siempre supone un estadio de empatía con todo lo desconocido. Lo intentará pues con Paulina.

Por la mañana, al tratar de encender la luz del baño, volverá a escuchar como estalla otra bombilla más. No hay LED que resista. Hace pocos días, un electricista amigo revisó a conciencia toda la instalación y no le quedó otro remedio que el de concluir que todo estaba bien y en perfecto orden. Por si acaso, cambió todo el cableado y también los portalámparas para, acto seguido, enroscar en cada uno de ellos la que él mismo definió como  «la bombilla infalible, ¡mínimo veinte años!»

Paulina siempre anda con prisa. La velocidad de la vida actual nunca le da un simple respiro. Necesita pagar el alquiler y todo trabajo es poco, aunque debería estar muchísimo mejor pagado, eso seguro.

«Mañana, en cuanto regreses del trabajo, vamos a ir las tres a tomar un café aquí al lado, con unas porras y una buena conversación entre amigas, ¿os parece?», y Paulina, sin darse casi ni cuenta, responde con un leve «sí, será un placer» mientras se seca el pelo frente al espejo.

«Alice in her party dress

she thanks you kindly,

so serene…»

(Alice con su vestido de fiesta te da las gracias con amabilidad, muy tranquila…)

«¡Dios, joder…. Luci, quita esa música, hostia, que son las siete de la mañana! », pero Lucía no hace ni caso y Paulina, su madre, sale del baño con un cargamento muy potente de mala leche en dirección a la habitación de su hija, abre la puerta de golpe y ve que Lucía duerme profundamente, no hay música alguna. Andrew Eldritch no nos quiere decir nada porque él nada tiene que ver con esto.

«Joder, me voy a volver loca aquí.»

Vuelve a no desayunar porque ese nudo hoy aprieta mucho, demasiado. El metro, la nueva oficina, las pijas de Sara y Meli, un café solo a las once y veinte acompañado de un generoso trozo de bizcocho de naranja, varios cigarrillos y muy pocas conversaciones. De nuevo el metro, esta vez de vuelta a casa. Lucía ya ha regresado de estudiar con su amiga Tania. Se saludan con un beso rápido y fugaz y un «¿qué tal?» que no espera respuesta alguna.

“Alice in her party dressed to kill

she thanks you turns away

she needs you like she needs her pills

to tell her that the world’s OK”

(Alice vestida de fiesta para matar, te da las gracias y te da la espalda, te necesita así lo mismo que necesita sus pastillas para decirle a ella que el mundo está bien)

Ahora sí. Esperan a que termine la canción. Se abrazan mirándose a los ojos. «Todo va a ir bien», dice Lucía. Y las tres, bien agarradas de la mano y luciendo sus mejores galas, se acercan a la ventana, la abren, miran abajo sin miedo y sonríen. La furgoneta de siempre sigue ahí abajo, aparcada. Saltan sin pensárselo ni medio segundo, incluso se podría decir que felices. Le dirán a Alicia donde va a llover, que el sol luce brillante esta noche, que el mundo volverá a estar a sus pies. Esperarán la inminente llegada de nuevas inquilinas para así, las tres juntas, poder compartir toda esa sangre que un día dejó de circular por todo el interior de sus cuerpos desahuciados.

26 de noviembre de 2018

El titular rezaba “Se suicida cuando iba a ser desahuciada”.

Alicia, mujer de 65 años, se quitó la vida lanzándose desde la quinta planta de su vivienda en el distrito madrileño de Chamberí. Llevaba tres meses sin poder pagar el alquiler.

La Constitución española de 1978.

Título I. De los derechos y deberes fundamentales

Capítulo tercero. De los principios rectores de la política social y económica

Artículo 47

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.

Relato publicado en el libro colectivo “Miedos”, publicado por la editorial asturiana Más Madera, 2019.

CACAHUÉS PASADO

poesía

Espasa

espesa

se pasa

escasa

se casa

se basa                en

                                         una

masa               con

guasa

poesía

rasa

rebasa                  y

abrasa                  a

la NASA

poesía

descompasa            y

desengrasa

esto

             no

                         es

                                     poesía                    dice

                                  pues

dale

                            al

                                                    intro                  y

estafa

                                      polimerasa

EL SEÑOR COCRETA Y EL NUEVO ORDEN MUNDIAL: DOS POEMAS

Se dio a conocer como El Poeta Patético. Unos meses más tarde, tras indagar en los mundos del postureo poético cambió su nombre a Patético Poetry, porque sin un buen “poetry” detrás, por mucha frase de mierda que escribas, nadie te va a hacer caso. Pero los tiempos evolucionan, cambian a toda hostia, y ha decidido, tras un elaborado proceso místico de introspección en busca de los chakras poéticos, adoptar una denominación definitiva: EL SEÑOR COCRETA, que vino al norte huyendo de la Meseta (Y no, noes “Pickle Rick”, aunque se parezca muchísimo). Ha participado en algún recital online en Instagram durante el confinamiento, en Histeria, micro abierto y ahora nos trae estos dos poemas que evocan tiempos pasados desde una nostalgia contenida en anuncios pretéritos, y también la situación actual a la que las Fuerzas del Mal nos quieren someter. Ahí van:

AQUELLOS ANUNCIOS DE LA TELE

recuerdo ahora los anuncios de mi infancia:

henos aquí los de Pravia

Farala fue chica nueva en la oficina

ya se ha jubilado y vive en Filipinas;

aquel negrito del África tropical

que cultivando cantaba la canción del Cola Cao

se levantó en armas contra la patronal

y ahora solo toma café

de Colombia, del de Juan Valdés;

hasta que aquellas camisas Ike llegaron

y nos contaron que volvían las rayas

y es que tras un buen copazo de Soberano que es cosa de hombres

no hay nada mejor

y acompañarlo de La Española

que es una aceituna como ninguna;

las muñecas de Famosa

que andan por la franja de Gaza

ya deben estar llegando al portal

y el chisus en el pesebre

sonríe porque está alegre

(le han regalado una camisa Ike por Navidad

y él siempre vuelve, vuelve a casa por Navidad);

los cuerpos Danone

el algodón no engaña

ahora se llama Don Limpio…

y hablando de este último,

en mi casa siempre compraban la colonia

Lavanda inglesa de GAL

aunque a mí me gustaba mucho más la de Fa

el frescor salvaje de los limones del Caribe

por el anuncio de la tele,

el de da primera teta, Fa, Fa, far away…

En fin, que siempre me extrañó aquello de “inglesa”

Lavanda inglesa

porque pensaba que eran gente mucho española

que dejaba su aroma, llámalo X,

por los territorios norteños del País Vasco.

Lavanda inglesa… española de GAL…

casi como el champú Johnson,

tan suave que puedes usarlo todos los días.

“enviaremos un hombre a Marte

otro al Aconcagua

y otro al fondo del océano”

“¿y podrán?”

“¡los Madelman lo pueden todo!”

“¡cuántas geypermaneras de jugar conoces ya?”

“muchas, porque mi Geyperman adopta todas las posturas”

ay, que tiempos, qué maravilla de anuncios…

“todas las posturas”, igual qué aquella banda, la del Señor X,

Y es que, “en el mundo de los gatos, Isidoro es el amo”

“por el cambio”

 

 

CONSPARANOIA

por si no todavía lo sabéis:

Los Beatles jamás existieron

por qué Paul iba descalzo en Abbery Road? Eh?

pero, vamos, Finlandia tampoco existe

y Jari Litmanen en realidad jugaba con Suecia;

Siri puede predecir el apocalipsis

y si te tomas dos carajillos y te metes dos rayas

además contribuyes bien a levantar España.

Avril Lavigne murió en 2003

y la suplanta una tal Melissa Vandella:

el sk8ter boy es hoy un bróker que vota a Trump

y que grita “all lives matter!”

la tierra es plana y está hueca

si vas todo recto llegas hasta La Meca;

JK Rowling no existe

porque Nicholas Cage le chupó toda la sangre

en un baño mixto allá por 1985

porque no es más que un vampiro de 150 y pico años

y ella tampoco escribe nada, que son otros.

 

menos mal que tenemos a Miguel Bosé

que nos lo explica todo con precisión:

Linda, beso de aire puro

Super Superman donyuanderstanailofyu…

de hecho, yo no escribo esto

es un nanobot que me han implantado

en la vacuna contra el Covid-19:

un “chis” que se han inventado

las fuerzas oscuras del mal

que quieren controlarnos con un “chis”

y me pregunto ahora asombrado,

si hacen las vacunas con fetos abortados,

qué van a dejar de comer a los comunistas bolivarianos?

 

el planeta está electrificado

y el 5G riega nuestras plantas:

poneos ya vuestros gorritos de papel de aluminio

porque se va a terminar pronto su dominio

seremos magufos buscando balcones libres en Magaluf

fiesta magalufa sin un amanecer bilderberg a la vista: balconing universal

porque, claro, si la tierra es plana,

cómo hostias va a amanecer si no es poco!?

 

y ahora ya sí que ha comenzado la Eugenesia

que Bill Gates pretendía:

estoy lleno de polvo inteligente

(en realidad, siempre lo he estado)

y me aparto sin mascarilla del resto de la gente

que no son más que masones desinformados.

TOGETHER

TOGETHER

El lunes 22 de junio, en la última clase de preparación de la EBAU con mi grupo de 2º de bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales del IES La Corredoria, se nos ocurrió terminar con un “exquisite corpse” como ejercicio de redacción y creación literaria. Lo comencé yo, y participaron Claudia Busta Busta, Miguel Castro Celaya, Lucía Fernández López y Beatriz Sánchez Pérez.

Este es el resultado final:

TOGETHER

The snow fell hard for the fourth week in a row. They had prayed for snow after all, but who knew it would come like this.

They were tired of not seeing the sun. It had been literally two months since it started. In some places, they couldn’t even go out; others had a great time building snowmen and drinking hot coffee. In general, everything was a mess and a terrible thing happened eventually.

One day, all became grey: the climate disappeared, there was no difference between day and night… The days passed by and nobody knew what was happening…

Until a cat meowed for the first time. That day, the 31st of February, 2020 ½ everything changed. People were no longer ruling, the animals had taken over the world, and the only ones allowed to vote were women.

When this happened, everybody started a new order in the world. The animals took the government and made jails for the humans. The first day of May all the people stayed inside the jails, but a group made the Resistance to fight back the animal world.

Some animals joined the humans in their fight against oppression and intolerance. They even went to live with them in the wild.

It may sound weird, but the animals started being the highest part of the social status. Humans lost the fight. The new society included changes such as paying with carrots instead of coins. Humans were desperate and thought about recovering their normal lives, just as they had been before.

This situation had to stop and they needed to go back to their normal lives. So, one day, a girl called Frida started a revolution. Humans needed to take the control back again.

But they needed to do it in a way so that nobody was above anyone, no racial or sex discrimination. It was the moment to change the system and rebuild it in an equal way for everybody.

In the end, each country chose a speaker and all met to create an equal world without prejudice and discrimination. This new world increased the budgets in health, education, the environment and science, and everyone started working at the same time and in the same direction.

THE END

CHUPOLATRINAS

chupolatrinas,

así como suena.

la podéis buscar en Google

podéis recurrir al 5G

incluso escuchar y leer a Miguel Bosé

y luchar a muerte contra los malditos reptilianos

pero no encontraréis esa palabra ni su significado.

y no lo haréis porque es mía,

que la he heredado de mi padre

al igual que muchas otras

que espero ir recuperando.

chupolatrinas,

así como sustantivo contable

aunque también puede ser un nombre incontable:

“ese lo que tiene es mucha chupolatrina”

decía pepe por poner un caso

cada vez que salía Fraga en la televisión.

chupolatrinas

para definir actuaciones varias:

otro ejemplo, cuando salió el rey emérito

y corrupto hablando como si pareciese compungido

tras aquel intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981:

“solo sabe decir chupolatrinas”

si me veía escribiendo en un cuaderno,

“haz algo de provecho

Y deja esas chupolatrinas”

si venía de una reunión entre la patronal y el sindicato

y yo le preguntaba cómo había ido todo:

“nada nuevo, hijo, todo chupolatrinas”

chupolatrinas,

podía escuchar esa palabra, sin exagerar,

cien veces a la semana, o más:

viendo un partido de fútbol

a la hora de la cena

disfrutando de cualquier película

(eso en mi caso, que él las odiaba casi todas)

“hay que vivir de realidades,

No de chupolatrinas”

y así un día tras otro.

chupolatrinas.

si hubiese llegado a tener alguna de estas redes sociales

y visto y analizado su funcionamento y diario devenir

yo tengo muy claro lo que iba a declarar transcurridos

menos de cinco minutos metido en las mismas:

“¡chupolatrinas, José Luis, todo esto no son más que chupolatrinas!”

MUY, MUY DE TRADICIONES

“La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos.”

Karl Marx

señor muy muy de tradiciones:

desayuna mientras lee la prensa;

“golpista” farfulla enfurruñado

nada más ver una foto del presidente

enciende el primer cigarrillo del día.

dos veces divorciado

a punto ya de una tercera

su hija mayor ya ha abortado

en un par de ocasiones:

el dinero puede comprar todo remordimiento;

su benjamín se casó el verano pasado

con su novio francés:

en la boda disfrutaron de lo lindo

se rieron a gusto

con y de la nueva familia política y gabacha,

lo pasaron muy bien

y cantaron en familia y, la mayoría en inglés inventado,

el siempre épico “I will survive”;

todavía no lo sabe

pero dentro de tres años

firmará sin dudar el consentimiento

para que su querida madre

deje de sufrir innecesariamente,

pero ahora

sigue de muy mala hostia y protestando

“no habrá güevos para sacar a los benedictinos

del valle de los caídos”

proclama por lo bajini

hasta que llega la chica

ecuatoriana y sin dar de alta en la seguridad social

a pedir permiso al señor

para servirle con una enorme sonrisa 

el segundo café de la mañana.

CZESLAWA KWOKA – POEMA

Czeslawa Kwoka

en mi cabeza la mirada
tan asustada como rebosante de dignidad
de Czeslawa Kwoka
14 años de edad
no cumplirá jamás el número 15
porque el fenol
no es el mejor alimento para el latido de un corazón
que ya había viajado hecho añicos
desde Zamosc en Polonia
y ese triángulo rojo
como santo y seña de una culpa
que solo es tal desde cerebros destruidos
reconduce su significado
aportando el necesario significante
que la memoria necesita como alimento
contra la culpable inanición del olvido como ley:
fuera lágrimas
fuera sangre
“du bist eine kommunistische sau!”
“eres una cerda comunista!”
pero no entendías la lengua alemana
la causa de las hostias en la cara
de la sangre
de las lágrimas
y decidiste mirarnos de frente
algo compungida, sí
aunque con todo el orgullo
que ellos pretendían desterrar;
vamos, Wilhelm, ya puede usted sacar la foto.

POEMAS DE CONFINAMIENTO

  1. Palabras que pedí a mis amistades de Instagram que rimasen con “confinamiento”
ENCERRADO EN MI CASA
Yo lo que quiero es un confinamiento
contra todo alzamiento
de nacional y patrio conocimiento.
Y ahora voy y os miento
malgastando todo mi aliento
que no quiero una vida, quiero un ciento
construir de base un cimiento
que rebose las aguas del pensamiento
y contar millones de historias con mi acento
que suene pausado, lento
y que dure de aquí al adviento:
y, sí, me siento hambriento
aunque no necesite alimento
ni mucho menos armamento
por tanto, recurriré al argumento
que mejore todo rendimiento
ante el antiguo escarmiento
que dio muerte al sentimiento
ahora enciendo una tira de incienso
y noto ya el amodorramiento
porque a la gente el casamiento
le importa ya un pimiento
no quiere respirar más sufrimiento
vagando sin rumbo por este camino polvoriento
espera, a ver si me ambiento:
a ningún ser mugriento
y sediento
se lo ha llevado jamás el viento
regresa a mí aquel esperpento
y bien que lo siento
en ese leve atisbo de remordimiento
que me hace gritar en vano un último cagamento
“cagondiós!” como una hostia bien dada que provoca aturdimiento
como mil horas de chillout que nos inundan de aburrimiento:
los poderosos piden a gritos un colectivo ahorcamiento
y eso sí que es para ellos el fruto final de su hermanamiento
después de eso, necesitaremos algo de tiempo
hasta el advenimiento
del más que necesario abastecimiento:
una fila casi sin fin para el empadronamiento
en este nuevo ayuntamiento
que será tan sensato con el calentamiento
como comprenderá la dinámica misma del enfriamiento
ya, lo sé, eso supondrá un nuevo estiramiento
quizá una nueva farsa de arrepentimiento
que dejará sin pretenderlo un leve poso de sedimento
la siembra errática del futuro miramiento
aquel que exigirá un formulario de requerimiento
tratando de evitar otro desenlace sangriento
por momentos creo que me desoriento
y ya no soy más lo que aparento
puede que por puro agotamiento
qué demonios es eso de la economía, del crecimiento?
para qué sirve tanto ungüento
contra el más que inevitable envejecimiento?
nos quieren vender inteligencia emocional como linimento
coaching como broma contra el ofuscamiento
pero eso solo sirve como barrera contra la falta de talento
esa perenne sensación de estreñimiento
cuando vuelves a leer otra frase sobre eso del enamoramiento
lamentablemente un argumento
que contra todo pronóstico humano va en aumento
de aquí al total desmembramiento:
que eso que llaman amor propio sea el sargento
que te grita al oído un amago de intento
que no es más que un engranaje más de este entretenimiento
que nace y muere en el mismo momento
sin ningún tino, sin ningún tiento
No pasa nada, miremos fijo al firmamento
es allí donde reside el gracioso estacionamiento
de todo atrevimiento
siempre en detrimento
de todo lo que se supone llevamos dentro
pero no, somos titanics en el momento del hundimiento
y ni siquiera notamos en los huesos el entumecimiento
porque proseguimos con nuestra melodía de aporreamiento
queriendo que otras personas nos solucionen el contratiempo
hacer de esta batalla una oración más, puro memento
para que nunca jamás vuelva a ser social nuestro distanciamiento.

 

2. Palabras ahora que rimasen con “mascarilla”

MASCARILLA
dices que el café no puede ser otro, tiene que ser marcilla
que eres la última persona de tu familia que pilla
el significado intrínseco de una pesadilla:
esa misma, la de los pobres dependiendo aún de una diaconía
administrada por un señor serio con pajarita
que no es más que la mierdecilla
que resultó de otra escabechina
perpetrada años ha por un paraguas con una sola varilla
no, no, no abras jamás esa trampilla
espéranos sentado en esa silla
que regresaremos pronto con una nueva bombilla
y esta ya no nos dará luz amarilla
ni tu abuela tejerá tampoco otra toquilla
¿lo ves? Mejor tira fuerte de la anilla
que abre la claraboya de tu buhardilla
y sal a la calle, levanta de nuevo la tapa de la alcantarilla
ya ves, rusa dicen que es la ensaladilla
porque no pica, no lleva guindilla
y no le robes al pobre amigo yonqui su última jeringuilla
que es su mejor amiga
y quizá la más asidua
dice que sus amigos están allá arriba
que se colaron en el cielo así, por la patilla
y se llevaron todo el material en una carretilla
igualito que aquella noche en el estadio José Zorrilla
después de comerte con aplomo otra pastilla
justo antes del segundo gol del guaje Villa
este, nah, fue medio chungo, con la pantorrilla
y luego el chistaco de la Chari , el de masbaratilla
anda que no era marisabidilla
la tía, como el exceso de azúcar en un zumo de zarzaparrilla
decía que su padre se quitaba el cinturón y le daba con la hebilla
y eso sí que nos daba pena, aunque fuera una membrilla
otra vez de pincho empanadilla
que sí, que está muy fresquilla
pero no vuela solitaria como la abubilla
y vemos pasar de largo a esa cuadrilla
que del palo solo ha sabido hacer astilla
y nos cuenta que tan ancha, tan ancha es Castilla
que me la paso por el forro de la barbilla
¿te acuerdas cuando me jodiste la cajetilla
Haciéndome en la piscina del hotel una sutil aguadilla?
menos mal que después nos jalamos una rosquilla
bajo la sombra de una florida buganvilla
tal era el colocón, que hasta vimos una polilla
que leía muy interesada una octavilla
que no ocupaba más de una cuartilla
pero no era ninguna maravilla
no era ese sol que brilla
cuando abres ufano la escotilla
y bajas luego a desayunar resbalando por la barandilla
nada de café o tostadas, una buena morcilla
y de fondo se escucha “Analfabada” de Mamá Ladilla
los niños y niñas de Madrid, pobres, Telepizza y bocatas de Rodilla
ni siquiera de postre una triste perronilla
bajo el frescor de una sombrilla
sin que ese vecino tan cotilla
asome su jeta por la portilla
será que ha olvidado su medicina
y seguro que termina panza arriba en una camilla
hecho puré, hecho papilla
enciendo la tele: está otra vez Revilla
ahora quiere fumarse un puro y pide una cerilla
es listo y espabilado como una ardilla
y dice con vehemencia que nadie es capaz de ponerle la zancadilla
ja, que la vida tiene que ser siempre sencilla
de merienda un bocata de Nocilla
saca el dedo índice de su nariz y se fabrica con un gran moco otra pelotilla
justo antes de, con esa misma mano, agarrar otro buen trozo de tortilla…
y me rasco con ganas la canilla
tanto, que eso me provoca más cosquillas
antes de irme a dormir ceno las sobras de ayer, otra quesadilla
y recuerdo a mi madre, en su mano derecha una zapatilla
aquello sí que era una desescalada a hostias y no la de Salvador Illa
y nos decía “¡quietos paros, aquí nadie chilla!”
cada vez que la sacaba del pie y la utilizaba sobre nosotros cual banderilla
llega el momento del postre, tostadas con asturcilla
si las quiero disfrutar, mejor me quito la mascarilla.

 

 

FLAG (GOLOSINA)

ama tu bandera

desprecia a tu gente

ama tu bandera

desprecia a tu gente

ama tu bandera

desprecia a la gente

porque la gente se junta y huele mal:

no ondea al viento

igual que tu bandera

la calidez de sus colores:

el rojo de la bandera es más rojo

que el rojo de la sangre de la gente

que si no sangra por tu bandera

ahí se quede olvidada en tus cunetas

ama tu bandera

desprecia a tu gente:

la bandera te representa siempre

la gente apesta y piensa y habla mierda

por esas bocas desagradecidas                         y

eso jamás lo haría tu bandera

ama tu bandera

desprecia a tu gente

Compra al tendero de tu barrio

con tu bandera de estandarte

con el dinero que no quieres pagar a tu gente:

gente que caga pa la bandera

que compra en el chino

que fuma la china para viajar hasta marte

que pasa de tu bandera

que caga también pa tus cargamentos de cocaína

y                                         que no, no tiene chacha filipina.

 

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