LA VENGANZA DEL COMANDO ESDRÚJULO

  • Señora, hemos encontrado otro atentado terrorista perpetrado por el mismo sujeto. Es terriblemente reincidente.

  • No puede ser… ¡Se prodigan por encima de nuestras posibilidades! Y lo de éste ya va pidiendo una condena justa y necesaria…

  • Pensábamos que tras “derrepente” y “empezé” comenzaría a tener más cuidado, que trataría de corregirse, pero no…

  • Siempre ha sido así, agentes. Los hay con el genio y el talento dentro, y luego están… éstos… estos infames personajes que se creen escritores y atentan día tras día contra el esplendor de nuestra maravillosa lengua castellana. Y, para más cojones, los publican, si es que… En fin, actúen y pongan fin cuanto antes a este despropósito, que luego la gente lo lee y así nos va. De la imagen, mejor ni hablar. Más de lo mismo. Voy avisando también a Semántica, porque el contenido de los escritos es infrahumano con demasiada alevosía.

    Esdrújulas Bergasa 1

     

    La prueba del delito. El Comando Esdrújulo ya está habituado, lamentamos que tengan que leerlo ustedes

     

El Comando Esdrújulo, escuadrón independiente por la defensa de la palabra esdrújula en el contexto de la ortografía del castellano, en su incansable e incesante lucha contra el terrorismo ortográfico, prepara concienzudamente la estrategia a seguir. Lo mejor, según su criterio, será interceptar algún sueño del terrorista y dentro del mismo hacerle repetir hasta la saciedad las palabras pronunciadas sin la obligatoria tilde, sin darle ese énfasis tan necesario a la sílaba acentuada, convirtiéndolas en llanas: “escribiendole”, “llevandola”, “contandole”, “anecdotas”, que sufra en sus propias neuronas semejante afrenta, sin un ápice de compasión. Si esta acción no diese el resultado deseado, el Comando Esdrújulo, diligente como el que más, tiene un plan B, que no es otro que el de hacer que el peligroso terrorista ortográfico, enemigo acérrimo y sistemático de las tildes ortográficas en la antepenúltima sílaba, entre otros crímenes, viaje en el tiempo hasta aquel día en el que su maestra de tercero o cuarto de primaria explicó que la tilde es siempre obligatoria en toda palabra esdrújula, y que esa hora se convierta en su particular día de la marmota, atrapado en una clase de lengua, básica y necesaria, no ya para intentar ser escritor, sino para la vida misma y todos sus menesteres en lengua escrita.

Semánticos en Lucha, otro de los numerosos escuadrones en aras de la defensa lingüística, se ocupará a posteriori de analizar el contenido de semejantes palabras, él sujeto terrorista las llama poema (un auténtico delincuente sin escrúpulos), y actuará en consecuencia haciendo ver al muchacho que el acoso sistemático, que él denomina “amor”, a una persona no será nunca una opción válida en la vida, que luego lo leen los niños, las niñas, y creen que esas actitudes son normales en cualquier interacción entre humanos. La educación, lo primero, ¡hostias!

NI CON CERVANTES NI COLORANTES

ACCIÓN DIRECTA

LIMPIAREMOS, FIJAREMOS Y DAREMOS ESPLENDOR

AVANTI O POPOLOOOO, BANDIERA ESDRÚJULA!!

Bergasa conjugación 1

Una vez cumplida la misión, ambos planes, tanto el A como el B, el terrorista ortográfico comenzó su período de reinserción. La primera de las lecciones de repaso consistió en revisar las conjugaciones de los verbos del castellano.

Bergasa y Poetry Gruffalo

Ahora ya aparece entre los más vendidos en Poesía Infantil de Amazon, junto a su admirado César Poetry, que ha pergeñado una especie de engendro extraño en el que, dice, mezcla poesía y novela. El fin está cerca. ¡Luchemos!
(Y pobre “Gruffalo” ahí envuelto sin comerlo ni beberlo. ¿No os da pena? A mí sí, la verdad.)

 

 

 

 

 

 

 

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