SUPREMACISTA BLANCO (AN EUPHEMISM)

el ser supremacista blanco

ni siquiera sabe

que no es blanco:

cree en la ignorante entelequia

de su agreste superioridad,

que hay personas

que deberían besar sus pies,

limpiar sus mocos,

oler su mierda;

el ser supremacista blanco

ni siquiera sabe

que todo es mentira:

cree que debería haber esclavos

sin pararse siquiera a “pensar”

que los esclavos

ya están entre nosotros,

que fabrican nuestros ropajes,

limpian nuestra mierda,

viven sin saber

que otras vidas

serían incluso posibles;

el ser supremacista blanco

es nazi,

odia y no ama,

se ve guapo

cada vez que se encuentra

ante un espejo,

porque cree que es blanco

aunque coma basura a diario,

de todos los colores y texturas,

aunque pese 200 kilogramos…

o más;

el ser supremacista blanco

se limpia la mierda de su culo

con papel higiénico

sin saber aún

que la verdadera mierda

sale por su boca,

viaja por su cerebro

tan estreñido como aneuronal

(porque está demostrado:

entre nosotros hay seres vivos

sin neurona que los defina);

el ser supremacista blanco

es, obviamente, racista

porque antes que él

otros antiguos crearon razas

que consideraron por debajo

de la suya propia

para así justificar

el origen mismo

de tanto kilolitro

de bilis apestosa:

que os jodan,

que sólo sois basura

orgánica

(con perdón eterno

para la misma)

DIFÍCIL DE VER EL FUTURO ES

Mirad esta imagen, la de arriba.

Miradla durante unos segundos, diez, quince, veinte… Ya.

Ahora, cerrad vuestros ojos y sentid el poder de la fuerza. ¿Lo sentís, verdad? Será pura coincidencia, o no, quién sabe, pero cada cuatro de mayo se celebra el Día Mundial de La Guerra de las Galaxias (claro, es muy sencillo, esa cacofonía que se produce entre “May the fourth” y “may the force”, pues no querida gente friki de Star Wars como yo: el origen nos lleva a – WTF!!- Margaret Thatcher!! El Star Wars Day nació a raíz de una publicación en el diario británico London Evening News del 4 de mayo de 1979. Se trataba de una nota en la que miembros del Partido Conservador del Reino Unido felicitaban a Margaret Thatcher por su recién adquirido puesto como primera ministra del país. “May the 4th Be With You, Maggie. Congratulations”, decía el escrito que dio lugar a un juego de palabras entre ‘May the Force be with you’ (’Que la fuerza te acompañe’), frase emblemática en la saga, y el número cuatro. Sin embargo, la nueva frase no se popularizó hasta varios años despuésExtracto de ‘La Vanguardia’ – 4/05/2016)

A ver, ¿Úbeda? ¿Sus cerros? Vamos a la casilla de salida otra vez: mirasteis ya la imagen, cerrasteis vuestros ojos a posteriori, ¡ajá! Perfecto. Una chica avanza puño en alto contra tres hombres con camisas blancas, corbatas negras, pelo muy corto, mirada al frente, expresión que indica un gusto especial por el número 88… Si me dicen que va a haber pelea en ese preciso instante y que tengo que apostar por uno de los contendientes, lo haría por esa chica de pelo rapado y bolso a rebosar sin dudarlo ni una milésima de segundo. Veo a esos tres retrocediendo muy aprisa mientras sacan sus smartphones de los bolsillos de sus pantalones para llamar con voz quejosa a sus rubias y sajonas mamás. Ellos pertenecen al Movimiento de Resistencia Nórdico (¿a qué, por qué resisten? ¿No provienen de tribus vikingas con un gran espíritu nómada? Que baje Ragnar desde la serie y os de un par de hostias bien dadas…), partido nazi sueco cuya pretensión no es otra que la de conseguir un gobierno nórdico nacionalsocialista, aunque ello requiera “un baño de sangre”, dicen. Ella, esa chica con más fuerza en ese puño, en esa mirada que millones de nazis desfilando como borregos, se llama Tess Asplund, y también es sueca, nórdica, fuerte, tenaz, luchadora desde esa determinación que desde la más pura lógica nos dice que una marcha nazi como ésa no debería haber sido jamás autorizada, porque nadie debe manifestarse para proclamar su supuesta superioridad sobre otro ser humano. Así de sencillo. Pero volvamos a la imagen: fijaos ahora en el policía que aparece a la izquierda de la imagen, ¿a quién mira con esa mezcla de extrañeza e intriga? Efectivamente, a la propia Tess, porque “como la policía no es tonta” sabe que tiene que vigilar más de cerca a la gente más fuerte, a la que se puede zampar a los demás de un sólo y certero mordisco. Y si una máquina pudiese medir el nivel de pánico, el de esos nazis supera abismalmente al que podría haber sentido Tess en ese momento. «Extienden el odio. Quieren un país blanco. Si llegan algún día a gobernar, me echarán, echarán a mi familia.”, es lo que declara luego la propia Tess al periódico británico The Independent. No Fear… NO FUCKING FEAR!!

Cuatro de mayo, sí, La Guerra de las Galaxias no ha terminado aún. Cuando Yoda estaba entrenando a Luke Skywalker en Dagobah, este último le preguntaba al gran maestro Jedi, “¿es más fuerte el lado oscuro?”, “No, no. Más rápido, más fácil, más seductor”, fue la sabia respuesta de Yoda. La seducción rápida y volátil de lo fácil, del no pensar y con ello pertenecer al grupo, a esa saga de seres irracionales que desde el miedo intentan controlar el devenir del ser humano atendiendo a razones que nunca superarán el nivel inicial de la dialéctica. Si esta imagen fuese parte del plano de una película, y tuviese como tarea que seguir el argumento de la misma, ahora dejaría a un lado a Tess y me centraría en ese chico que podéis ver a la derecha de la imagen, el que lleva puesta una parka negra con el gorro de la misma por encima de una gorra blanca, porque ese chico lo está grabando todo con su móvil, y aún no sabemos si será parte de La Primera Orden o de la Resistencia, de la Nueva República. Sí sabemos, en cambio, que la fuerza está con Tess, y que ese puño puede ser mucho más mortífero que cualquier espada o sable de luz. 

¡Que la Fuerza nos acompañe!