BLUE MONDAY? MY ARSE!!!

La pseudociencia crea una fórmula matemática cuyo resultado indica que el tercer lunes de enero es el día más triste del año. Me alegra saberlo, porque hoy me había levantado contento, con cara de emoticono gilipollas con sonrisa casi de Joker. Por descontado que he cambiado mi expresión y he buscado entre las canciones que tengo almacenadas en mi móvil aquellas que son más tristes. Hoy es un día para rebozarse uno mismo en la pocilga que nos habita al escuchar al Antony de Antony and the Johnsons, disfrutar de las letras más alegres de Morrissey (“Oh, mother, I can feel the soil falling over my head…”), salir a la calle poco abrigado, sin paraguas, caminar lento, mirando al suelo y buscar en la mirada de los demás nuestra propia miseria reflejada… ¡Y una mierda! No fucking way!
En un Nuevo Orden, el “Blue Monday” se transforma, matemática inversa aplicada, en un himno a la positividad de lo nuevo frente a lo viejo. Consecuentemente, me cago en la Universidad de Wichita y en todos los estudios imbéciles que sólo sirven para llenar los días de noticias sin sentido. Sólo falta ya que quedemos “incomunicados con la Meseta.”