EL POETA PATÉTICO – RAMONA LO QUERÍA FISCAL

Las notas de la primera evaluación de COU no habían sido demasiado buenas, lo que provocó el consiguiente enfado familiar, casi un cisma. Al Poeta Patético le tocó sufrir una cena de Nochebuena más que peculiar en perfecto sandwich entre su tía Antonia y la amiga de ésta, Ramona, que gastaba y repartía por doquier una mala hostia descomunal (tiempos aún de eufemismos en los que una relación sentimental entre dos mujeres que llevaban viviendo juntas, compartiendo vida, milagros, quehaceres y demás más de veinte años ya, se consideraba como amistad por no irse más pa lo hondo). “Pues ya te puedes poner las pilas, majo, que tienes que llegar a fiscal, como mi hermano, que no hay mejor trabajo que ése, y bien lo sabes, que te lo tiene dicho él unas cuantas veces. Mira que trajes gasta, con que gente se codea…”, Ramona desconocía lo que era la discreción, y sus arengas siempre prevalecían sobre cualquier otro atisbo de opinión. Aunque no había concordancia alguna entre la canción y la amiga de su tía, al Poeta Patético en estos casos le venía ipso facto a la mente la canción aquella tan chabacana de Fernando Esteso, la de “la Ramona es la más gorda de las mozas de mi puebloooo…”, aunque él, recurriendo certero a su mente rápida y poética, modificaba la letra en un santiamén, “la Ramona es la más boba de las mozas de mi pueblooo…”, y así cambiando el adjetivo calificativo en cada sermón en el que la tía Ramona estaba al servicio, un ace tras otro. Al final pasó lo que tenía que pasar, que el Poeta Patético no llegó a ser nunca fiscal. Sí que empezó derecho, pero no le fue muy bien, y lo más cerca que estuvo de un juez fue cuando fue cazado con varios gramos de hachís en aquella Operación Primavera de 1987. Se acabó derecho, adiós a la ley, bienvenida la filología, la noche y todas sus circunstancias que siguen hoy en día casi a medio recordar. Esta tarde volvieron a su mente aquellos días, y mientras bebía a sorbos el segundo de los cafés que servían como epílogo al menú del día, esbozó una sonrisa pelín hijoputa mientras de fondo contaban en las noticias que Urdangarín era un ser libre, condicional pero libre, que podía vivir en Suiza sin trabajar (nada nuevo en su vida ajena al balón pequeño). “Ay, si yo tuviera Twitter…”, se dijo a sí mismo antes de elaborar uno de esos tweets mentales que tanto le ponen:

“De UrdangarÍN a UrdangarOUT en cero coma fiscales, porque en Suiza siguen atando a los perros con longanizas”

Y con las mismas se fue a su casa a escribir este bello y melodioso poema:

Yo quiero ser fiscal

y que la ley se aplique

a todo el mundo por igual,

que sin fianza alguna

sea la libertad condicional,

y reírme a vuestras caras

a la velocidad de la luz

de una nave nodriza

que vuela directa a la misma Suiza.

Yo quiero ser fiscal,

de la justicia un semental

de ésos que saben que el pan

no se trabaja sudando

sino que se consigue robando,

extorsionando a mandíbula batiente,

y que al reír reluzcan bien mis dientes.

Yo quiero ser fiscal

y mear en vuestro orinal,

ser amigo real

de groseros y embusteros

de ésos que se tiran pedos calentitos

sentados sobre cojines de dinero,

y cepillar mi traje nuevo

cada mañana por la mañana

antes de ir al juzgado

con un poco de galbana

y el sentido de la justicia

muy bien anestesiado.

“¡Que se sepa bien quien manda aquí!”,

me espetó mi superior el otro día,

“un poco de fianza basta”,

y aunque a mi mente

vino muy de repente

eso de aquel anuncio de la tele,

¡Gioooooor!,

pensé que era mucho mejor

asentir como un pelele

y dejar que el mismo tiempo

y las redes sociales

echen su capa de cemento

para al fin acabar creyendo

que sí, que todos somos iguales,

porque no es lo mismo

robar en abstracto, en diferido

un dinero que no se ve

que una lata de anchoas,

que se veía bien claro,

que allí bien que ponía el precio:

¡un euro, joder!

Y ahora déjenme pasar

que falta la parte más importante,

la parte final,

que les salga a devolver…

Impasible

el

ademán,

bitches!!!

EL POETA PATÉTICO – DONALD TRUMP IN MY (HIS) MIND

Yo orbito

alrededor de todo el grosor

de mi magnífico pito.

Que ningún ayatola

me vaya a tocar la pirola,

que no necesito Quinta Avenida

para sacar presto mi pistola.

Volverá como aquel soldado

la era blanca del ahogamiento simulado.

Acabaré con el terrorismo,

con un huevo mío, grande,

y con el otro, que es lo mismo.

Como no hace frío

y seguimos en veroño

acercaos, chicas, misses,

que os agarro bien el coño.

Llego contento a la Casa Blanca;

algún mexicano hijo de la gran chingada

ha escrito bien grande en la fachada:

“Donald Trump is a wanker”

No creo en el cambio climático

todo ese humo en el aire

me sabe a poco

¡qué simpático!

Cada vez que salgo a la calle

a comprar pan

saludo contento

a mis amigos, los nazarenos del Klan.

Con otro ladrillo rojo

construyo mi muro.

(Bueno, yo no, ojo,

los mexicanos, esos putos.)

Y me meo en todo el mundo,

desde mi maldita torre,

me meo de verdad, y la gente corre

porque yo sí que tengo oro

de ese que me caga el moro.

Como me tenéis hasta los cojones

comenzaré deportando

tan sólo tres millones.

¿Qué es ese botón en mi despacho?

¡Ajá! De color rojo…

Y ahora me agacho

y poso mi índice sobre él,

el de mi mano derecha…

¡Poneos rápido a cubierto!

Jajajajajaja, imbéciles,

demasiado lentos,

ya estáis todos muertos.

El poeta patético no vive la política como el resto de los mortales. Básicamente, a él se la pela por completo porque sabe bien que un día dejará de respirar y a tomar por culo todo… Bueno, al menos hasta un límite porque él también es capaz de exudar un poco de humanidad en modo rebelión, y recordando aquel magnífico “El Porqué de mis Peinados” de Sr. Chinarro, aunque no crazy_white_peoplevenga muy a cuento, tan sólo es un reflejo de como asocia su mente, se fijó un día desde el humo de su quinto café y su vigésimo tercer cigarrillo del día en un señor muy raro que bramaba algo confuso desde ese oráculo hortera que va tirando ya a mohoso llamado televisión. “México nos envía a la gente que tiene muchos problemas, que trae drogas, crimen, que son violadores”, dice la persona que se encarga de doblar la voz del magnate Donald Trump, por aquel entonces todavía candidato del Partido Republicano a la presidencia de los EE. UU. Al poeta patético se le atraganta el trago de su café solo debido al súbito ataque de risa que le provoca semejante afirmación (¿De verdad puede alguien que se supone que aspira a ser presidente de un país como los US of A decir esa burrada y quedarse tan pichi? Porque, si es así, esto es muy grande, y la ansiada – y merecida – extinción de la raza humana ya está ahí, bien cerca). Se imagina ahora siendo un mexicano con una verga enorme y hasta las trancas de metanfetamina delante del señor Trump, en una habitación insonorizada, los dos solos. Que si no quería té, pues como que va a recibir dos tazas, y mirando a La Meca. Me… ca… ¡Mecagüensuputísimamadre! Toma pollas hermanas, gringo.

A supporter of Spain's late dictator Francisco Franco holds a banner during a gathering commemorating the 41st anniversary of Franco's death at Madrid's Plaza de Oriente

El poeta patético se sorprende al ver que ese señor tan extraño, con un peinado casi imposible y una ignorancia directamente proporcional a semejante imposibilidad capilar, gane las elecciones esas del ombligo (u ojete) del imperio terrícola. Sabe que no todo el mundo puede votar en la “tierra esa de la libertad y la justicia pa todo dios, que es más difícil registrarse y votar allí que comprar un kilo de peras conferencia bien frescas. Ante semejante panorama, no se le ocurre nada mejor que dedicarle un poema, todo un ejercicio meditado acorde con el patetismo infiltrado de la nata amarillenta de su impecablemente pasmado mundo poético.

(Vuelve al principio, que allí está)

The man is a wanker, it don’t get much better…

SONRISAS QUE SON PUÑALES

“Though those that are betray’d Do feel the treason sharply, yet the traitor stands in worse case of woe” –
William Shakespeare

El día 20 de octubre de 1982 cumplí 15 años, a mi aire, sin apenas regalos y muy feliz con mis amigos aquel miércoles después de clase. Ocho días más tarde – sí, era un un jueves, que antes no “fastidiaban” los domingos a nadie con elecciones o similares – se celebraban unas elecciones generales en las que, supuestamente, todo iba a cambiar. “Por el cambio”, se leía en los carteles bajo la cara miroalinfinitoconcarainteresanteporqueyolovalgo de Felipe González, el Isidoro aquel del exilio. Mi tío Aníbal, afiliado a UGT y al PSOE, me llevó el viernes 22 de visita a la sede del partido en Ponferrada. Se respiraba ilusión, una emoción ya ni siquiera contenida. “¡Ésta vez sí, vamos a ganar!”, y aquellos señores muy mayores se emocionaban y abrazaban casi al borde del llanto. La mayoría había vivido una posguerra muy dura, algunos hasta la guerra incluso, perdedores de la misma, hasta las narices de injusticias históricas muy mal alimentadas. Casi me contagian, la verdad, pero yo tenía a mi abuela Luisa, esa voz de la conciencia de clase que me decía, “no te fíes, José Luis, no te fíes, que éstos nunca aparecían cuando había que pelear en la sombra contra Franco.” Y yo, que la acompañaba siempre a votar e introducía muy contento las papeletas del PCE en los sobres correspondientes a Congreso y Senado, pues le hacía caso, que para eso me hacía los mejores bocadillos que cualquier merienda humana pueda haber tenido jamás. El viernes 29 de octubre no dimos clase de nada; todo el profesorado venía casi (o sin casi) de doblete, exagerando hasta el histrionismo una alegría político-etílica. Estupendo, un fin de semana por delante sin deberes para casa. Al parecer, todo el mundo era socialista.

Tres años y pico más tarde, concretamente el día 12 de marzo de 1986, pude votar por primera vez, y no sólo eso, sino que, para añadirle emoción al asunto, va y me toca ser interventor en una mesa electoral del colegio de mi pueblo, Cacabelos. Yo lo tenía clarísimo, tanto de entrada como de salida. Ya se le estaba viendo el plumero al señor González y a su gobierno supuestamente socialista. Tras una grandiosa utilización de la televisión pública el día 10 de marzo en horario de máxima audiencia, en el telediario de la noche – un buen rato, laaaargo y tedioso, de mitin del futuro señor X para que la gente pudiese “reflexionar” bien y en condiciones – el resultado dio un vuelco a los sondeos (¡pedazo novedad!). Sí a la OTAN, camaradas. Y yo, en aquella mesa, todo el día escuchando preguntas de mucha gente que no sabía bien cuál era “la papeleta para votar a Felipe”.

En fin, que si alguien se ha llevado una sorpresa hoy, se siente con un grado incontenible de indignación, o siente como una especie de estreñimiento ideológico por falta de comprensión, puede recurrir a esta frase que pronunció el otro día Mary Beard en el Teatro Campoamor de Oviedo: “no ser capaz de pensar de forma histórica hace que seamos todos ciudadanos empobrecidos”. Así es; y no conviene olvidar que, no sólo en el mundo de las artes sino también en la política, siempre tiene una gran relevancia ese aspecto casi imperceptible, etéreo, que se difumina ante nuestra vista pero que es amplio y determinante como el silbido de un cabrero, el Factor X.

(Y hoy, en esta tesitura histórica, sólo se me ha ocurrido escribir, ¡cómo no!, un poema alusorio, que ahí os va que os preste cual pedrada desprevenida:

escanear0032

La inocencia en 1982 – yo mismo

¡Qué te parece

esta concepción tan liviana

de la raza humana y sus circunstancias?

Quizá la abstinencia logre en dos movimientos

terminar con ese desfile tan particular,

esa algarada informe de la abstención:

un viaje lento, muy lento

desde el mundo de unas ideas

que ya no existen

a las sonrisas “benefactoras” de monstruos

que aceleran sin piedad

cada vez que se dan cuenta

de que allá, a lo lejos,

seres pobres de espíritu

no quieren más

que acercarse a vuestros hombros

para pedir esas cuentas

que, se supone,

son innatas a vuestra servidumbre

sin espíritu perceptible

de servicio alguno.

Adiós al beneficio,

a la duda que no mareaba

perdices pordioseras

en pesebres demasiado sutiles

para ser creídos

por un pueblo

pasmado y boquiabierto.

¿Sorpresa?

Vamos anda, ¿en serio?

De entrada, no;

de salida, tampoco…

Entonces:

Que vuestros asientos sean mullidos,

que el viaje va a ser largo,

y en vuestra travesía

acabaréis suplicando

por un desierto

que os parecerá

la más feliz de las arcadias,

una de aquellas sobre ruedas

Ave va, Ave viene,

– chucuchucuchú –

y el arrojo de los inicios

estira su brazo traidor

desde el límite mismo

del sumidero de nuestra vergüenza. )

APALANC-ARSE

Apalancarse

X. APALANCarse

mi sillón, mullido

tu dignidad, hundida

mi mar, tu mar

no son el mismo:

a esa cala

en mi yate

quiero llegar:

aparta tu bote

salvavidas,

tu patera, tu propio ser

que voy con prisa.

Argus Looking Back Mods 1964

Y. apalancARSE

contamos cada noche las estrellas

si las mareas así nos dejan:

atrás, nuestro infierno;

al frente, vuestra fortificación,

y nuestras retinas

súbditas infinitas

de una intemperie jamás deseada,

por ti ignorada,

muerte demasiado ajena,

vidas olvidadas al instante

una vez apagadas

vuestras voraces pantallas.

DIFÍCIL DE VER EL FUTURO ES

Mirad esta imagen, la de arriba.

Miradla durante unos segundos, diez, quince, veinte… Ya.

Ahora, cerrad vuestros ojos y sentid el poder de la fuerza. ¿Lo sentís, verdad? Será pura coincidencia, o no, quién sabe, pero cada cuatro de mayo se celebra el Día Mundial de La Guerra de las Galaxias (claro, es muy sencillo, esa cacofonía que se produce entre “May the fourth” y “may the force”, pues no querida gente friki de Star Wars como yo: el origen nos lleva a – WTF!!- Margaret Thatcher!! El Star Wars Day nació a raíz de una publicación en el diario británico London Evening News del 4 de mayo de 1979. Se trataba de una nota en la que miembros del Partido Conservador del Reino Unido felicitaban a Margaret Thatcher por su recién adquirido puesto como primera ministra del país. “May the 4th Be With You, Maggie. Congratulations”, decía el escrito que dio lugar a un juego de palabras entre ‘May the Force be with you’ (’Que la fuerza te acompañe’), frase emblemática en la saga, y el número cuatro. Sin embargo, la nueva frase no se popularizó hasta varios años despuésExtracto de ‘La Vanguardia’ – 4/05/2016)

A ver, ¿Úbeda? ¿Sus cerros? Vamos a la casilla de salida otra vez: mirasteis ya la imagen, cerrasteis vuestros ojos a posteriori, ¡ajá! Perfecto. Una chica avanza puño en alto contra tres hombres con camisas blancas, corbatas negras, pelo muy corto, mirada al frente, expresión que indica un gusto especial por el número 88… Si me dicen que va a haber pelea en ese preciso instante y que tengo que apostar por uno de los contendientes, lo haría por esa chica de pelo rapado y bolso a rebosar sin dudarlo ni una milésima de segundo. Veo a esos tres retrocediendo muy aprisa mientras sacan sus smartphones de los bolsillos de sus pantalones para llamar con voz quejosa a sus rubias y sajonas mamás. Ellos pertenecen al Movimiento de Resistencia Nórdico (¿a qué, por qué resisten? ¿No provienen de tribus vikingas con un gran espíritu nómada? Que baje Ragnar desde la serie y os de un par de hostias bien dadas…), partido nazi sueco cuya pretensión no es otra que la de conseguir un gobierno nórdico nacionalsocialista, aunque ello requiera “un baño de sangre”, dicen. Ella, esa chica con más fuerza en ese puño, en esa mirada que millones de nazis desfilando como borregos, se llama Tess Asplund, y también es sueca, nórdica, fuerte, tenaz, luchadora desde esa determinación que desde la más pura lógica nos dice que una marcha nazi como ésa no debería haber sido jamás autorizada, porque nadie debe manifestarse para proclamar su supuesta superioridad sobre otro ser humano. Así de sencillo. Pero volvamos a la imagen: fijaos ahora en el policía que aparece a la izquierda de la imagen, ¿a quién mira con esa mezcla de extrañeza e intriga? Efectivamente, a la propia Tess, porque “como la policía no es tonta” sabe que tiene que vigilar más de cerca a la gente más fuerte, a la que se puede zampar a los demás de un sólo y certero mordisco. Y si una máquina pudiese medir el nivel de pánico, el de esos nazis supera abismalmente al que podría haber sentido Tess en ese momento. “Extienden el odio. Quieren un país blanco. Si llegan algún día a gobernar, me echarán, echarán a mi familia.”, es lo que declara luego la propia Tess al periódico británico The Independent. No Fear… NO FUCKING FEAR!!

Cuatro de mayo, sí, La Guerra de las Galaxias no ha terminado aún. Cuando Yoda estaba entrenando a Luke Skywalker en Dagobah, este último le preguntaba al gran maestro Jedi, “¿es más fuerte el lado oscuro?”, “No, no. Más rápido, más fácil, más seductor”, fue la sabia respuesta de Yoda. La seducción rápida y volátil de lo fácil, del no pensar y con ello pertenecer al grupo, a esa saga de seres irracionales que desde el miedo intentan controlar el devenir del ser humano atendiendo a razones que nunca superarán el nivel inicial de la dialéctica. Si esta imagen fuese parte del plano de una película, y tuviese como tarea que seguir el argumento de la misma, ahora dejaría a un lado a Tess y me centraría en ese chico que podéis ver a la derecha de la imagen, el que lleva puesta una parka negra con el gorro de la misma por encima de una gorra blanca, porque ese chico lo está grabando todo con su móvil, y aún no sabemos si será parte de La Primera Orden o de la Resistencia, de la Nueva República. Sí sabemos, en cambio, que la fuerza está con Tess, y que ese puño puede ser mucho más mortífero que cualquier espada o sable de luz. 

¡Que la Fuerza nos acompañe!

ICE, ICE LADO

Aislado,

otro caso,

de mano,

Granada, hoy,

aislada,

aislamientos unidos,

revestimientos sanos.

Unos son honoris,

los otros son causa,

y todos unidos

generan otro caso

aislado,

pura burbuja

de metacrilato.

Uno ahora,

otro mañana,

también aislado,

solo en este desconcierto

de geografía inusitada,

economía y crecimiento,

lejano,

también aislado.

Y un gotero sin suero

que vomita nombres

uno, dos, tres, cuatro…

y otro más, aislado.

¿Y yo?

Pues yo… “I want to believe”

¡Quiero creer,

crecer aislado!

Y la semántica,

recia, huidiza,

que no me ayuda, joder.

Aislado es, sí, solitario,

independiente y profano,

hereje de misa diaria,

y el resto va caminando,

aislado,

y piando a la vez,

en castellano,

pío, pío, pío;

en inglés,

“tweet, tweet, tweet”

¡Gentuza, gentuza…!

¡… uza, uza!

Aislada, aislada…

… lada, lada.

(¿Para cuándo

un “En tu Talego

o en el Mío”?

Pero con vuestra pasta,

la emigrante,

no con la nuestra,

aislada, sí,

pero sólo

por ser casi inexistente.)

 

(YOU, TWATS!!!)

YE QUE YO NO SÉ QUE ‘JE SUIS’ YA

¿Y qué ye lo que “Je suis” ahora? Porque ya me pierdo entre tanta sangre, tanta bandera, tanto Alá, ISIS, tanta gente dejando aflorar esa vena nazi racista que llevan en sus genes sin haberse ni dado cuenta de ello. Leo que el 28 de febrero pasado hubo también un doble atentado del Estado Islámico en Irak, 70 muertos, aunque imagino que aquéllos debían ser de una liga menor aún luchando sobre el terreno contra el mismo enemigo, pero, ay, eran musulmanes, que aquí estamos en la Premiership, la liga BBVA, la Lega Serie A del Calcio… Recordad, no es lo mismo un golazo de Messi que uno de un jugador de la Unión Deportiva Cacabelense, por barrer un poco para mis orígenes.

Entonces, ¿qué hacemos ahora? Porque claro, la vieja y enferma Europa tiene este “problema” tan, tan enorme con esos refugiados que no tienen consideración alguna y huyen escopetados de sus países, cargando irresponsablemente con niños y niñas, bebés, como cobardes cuando tan sólo son cuatro bombas (o cinco) de nada las que les caen a diario sobre sus cabezas, todas ellas muy bien manufacturadas, y mejor vendidas y exportadas. Seguro que caben todos en Turquía, que allí hay sitio de sobra, demos pues una cantidad de dinero al gobierno turco, y que haga su trabajo de “barrendero” con la mayor eficiencia y eficacia posibles y a la mayor brevedad también posible. Plas, plas, nos sacudimos las manos. Dejadnos en paz, que aquí hay que sacar estos días fríos y lluviosos a pasear a cristos y vírgenes por todo el territorio patrio, que eso es muy importante, mantener las tradiciones, que no se nos escurran entre los dedos y que luego lleguen estos moros salvajes y nos impongan su religión tan aborrecible, tan odiosa y asquerosa que seguro que hasta huele mal, no a incienso, como la nuestra, tan limpia, ordenada y alicatada. Porque también hay religiones de Champions League y otras de Regional Preferente, como máximo. Como si no partiesen todas del mismo error inicial, vamos.

(Ay, ¡cómo me acuerdo yo ahora de los pobres dinosaurios, lo felices que estaban haciendo sus cosas típicas de dinosaurios en este planeta! Y, mira tú, de un plumazo, todos a tomar viento… Si es que nos lo tenemos así como muy creído, ¿no? Como si no fuésemos frágiles hasta decir basta un millón de veces y no nos pudiésemos largar así, zas, por el sumidero de la historia sin que nada ni nadie nos llegase siquiera a recordar jamás. Da igual que da lo mismo, porque, aún siendo muy triste y así como de llorar, ya no hay civilización ni su puta madre que nos acompañe.

Y hablando de dinosaurios, llegará – o no – el tal Donald Trump y se romperán de nuevo muchos cristales en una noche aciaga e infame mientras los muros dentados van creciendo sin fin para proteger a esa gente, la elegida, la que merece el pan, la sal, el vino y el petróleo, helicópteros y buena materia prima para poder abrir bien los ojos y que no les engañen esos puercos indeseables que suben del sur a contaminar sus tierras sagradas, depiladas y llenas de plásticos de lo más variado… SIEG! – sic.)Adolf Trump

Je suis José Yebra, y desde octubre de 1967.

Ahora, en un altruista alarde de paradoja ilustrada, vamos a quitarle hierro a tanta seriedad terrorista y pasemos al rincón poético. Esta vez, como buen ladrón de ideas y palabras ajenas, hago míos los versos de gente poeta de verdad, gente que respira poesía por todos sus poros alumbrando aromas que dejarían al Varón Dandy a la altura de boñiga pastosa de frisona del puerto. Fidelidad a muerte a sus normas ortográficas, sintácticas y semánticas:

a mí me da igual la guerra
macho yo me he puesto la alarma a las 12.30
que mania de los terroristas de hacer atentas
por las mañanas para cargarse myhyv
POR FAVOR eh no se hace nada bien,
qué poco nos preocupamos por los demás
hojalá se muriesen todos los de las noticias
y así lla no hablarían
de esa mierda de explosión
que asco por una explosión de nada
que culpa tengo yo de que se mueran a ver pffff
y a mi que me importa lo que haya pasado en bruselas
maxo
si aki no ha pasao na…
Cabroneh poned myhyv q a mi to esto
me suda la pollaaaa josdeputa
klaro ke duele ke muera gebtepero prefiero saber
con kien se ba sofia la chupapollas

Y para concluir, antes de que la muerte nos encuentre aquí, tristes y agazapados, pidamos a Polly Jean que nos preste la última rosa con vida…

VIAJES AL FONDO DEL ALSA – LAS MICROAVENTURAS DE INDALECIO, EL CONDUCTOR – PARTE IX -MIRÍADA DE POLITÓLOGOS

Domingo 14 de febrero de 2016

Indalecio lee por tercera vez en la prensa del día, esa maldita manía suya de leer más allá de los titulares, la palabra miríada. “¡Su puta madre, panda de pijos pretenciosos!”, se dice a sí mismo antes de dar el último trago al segundo café solo de la mañana.

“De entre esa miríada de palillos, voy a escoger uno para luego hurgar azaroso entre mis sucios dientes”, comenta al aire, en voz baja, esbozando una sonrisa cómplice de su propia autoindulgencia…

La televisión, de fondo, emite una frase: “es tiempo de politólogos…”, dice una periodista con cara de interesante estreñimiento. “¡Oh, no, cagondiós ya!”, brama Indalecio, “hasta los putos cojones. Eso se merece un poema.”

Es tiempo de politólogos

Pasillos en fuga

rimbombantes al eco

de palabras desde la máquina.

“Es tiempo de politólogos”

nos cuenta ella

y yo, echo a pensar

si serán analizados

los pájaros que vuelan

y los que no;

los que migran

y los sedentarios;

todos los estorninos al unísono

o los ñandús solitarios.

Sí que me queda muy claro,

de clarinete barítono,

que nunca se dará profundo

ese hecho antaño extasiado,

aquél que nos decía eso de

‘pájaro que vuela,

a la cazuela’

Aquí los pájaros vuelan, sí,

y libres seguirán volando

porque desde nuestros asientos

dejamos que hagan,

que sigan haciendo,

nidos de barro

extraídos con sus picos

de nuestros cansinos tuétanos.

EL DEDO EN EL OJO…

21 de enero de 2016

Y la ‘Manta Ray’ estaba OK, que cantaban los Pixies… y desde aquellos indies años 90, sabemos que vivir de la música no es sólo tomar el dinero y correr. Festivales, conciertos, actuaciones patrocinadas por entidades poderosas que mandan todo lo que los políticos no pueden… o no quieren. El pueblo, sí, el pueblo, que somos más, muchas más personas, por desgracia, el común respira sin atreverse siquiera a molestar a esa nube tóxica que nos constriñe, que nos oprime, somos como un coche del Scalextric que va despacito para no salirse del carril porque su dueño aprieta ese mando con miedo, con poca fuerza y convicción…

Entonces,

Troleo épico.

Tensión previa.

Censuraaaaaaa.

¿Quién cojones pone el dinero?

O quitáis ese vídeo o no hay concierto.

Woody Guthrie?

Bueno, por eso paso…

This machine kills fascists,

el lema está en inglés, no molesta.

La gente espera fuera.

El Palau respira el silencio.

Más de mil personas.

¿Qué sucede?

Bueno, vaaaaale, joder

(mecagüensuputamadre, que se lee en su traductor)

45 minutos después,

por problemas técnicos…”

¡Ja!

Vamos.

Entre aplausos.

Nacho, Abraham, César, Luis, Eduardo…

Ánimo valientes, hoy sois brigada;

Mi amiga Arancha,

luchadora infatigable,

la del pantalón rojo

(imposible otro color)

a la izquierda,

Al Altu la Lleva, coro antifascista…

La imagen y la música del cello,

las dos sillas,

silbidos, fueras…

No han visto que la S es, en realidad, una $.

Conversaciones sobre el futuro,

Nacho Vegas y Fee Reega,

yo si te meto el dedo en el ojo,

te proporciono una experiencia vital extraordinaria.

Risas relajadas, tensiones fuera.

Versión de Los Golfos,

Qué pasa contigo, tío”,

fandango tradicional alemán…

No te quedes en casa, te la podemos quitar”

Sí, el troleo está siendo mítico.

Miembros de la PAH,

Stop Desahucios

Pero mejor me callo ya, y lo veis, que pone los pelos de punta, porque no sé si “¡Sí, se puede!”, pero está mucho más que clarinete que se tendría que poder, porque somos más, porque somos el pueblo aunque parece que la vida actual consigue a marchas forzadas que estemos olvidando eso sin cuestionar nada a cambio.

Y cantar a los que aúllan mientras haya un desahucio más…

(En abril del año pasado, a la vuelta de las vacaciones de Semana Santa, viajé al fondo del alsa con Nacho Vegas, un trayecto de Madrid a Oviedo y Gijón, aunque él no lo sepa… Quizá fuese porque él iba leyendo muy concentrado el Rockdelux de aquel mes de abril de 2015, aquél cuya portada estaba dedicada a Christina Rosenvinge. Os podrá gustar, o lo podréis aborrecer. Os parecerá un cantautor estratosférico o un petardo agobiado y aburrido, lo que no se le puede negar jamás es su actitud y su compromiso.)

FARTURA GENÉTICA

Y te pintaba la luz de colorines

sin pretender otra cosa

                                              que quererte.

Mas

        era un sueño,

mordaz y sarcástico

de tus genes hallado,

                           nunca bienvenido.

En modo realidad,

no existen besos ni cariño;

nadie te dice “lo has hecho bien”

La norma,

                     lo opuesto.

Exigencias adultas

para mundos de juegos sin fin.

Tortazos,

                  palos de escoba,

     oscuro y frío sótano

             de ratas poblado.

Y te duermes,

y abres tus ojos 

                               en otra casa,

      más humilde,

tan falta de dinero

como rebosante de complicidad.

Me asusta,

                     porque yo no sé

cómo comportarme

                                        ante

actos desconocidos de amor.

Y si veo una mano acercarse,

giro instintivamente mi cara

para recibir sin reparo

una caricia que me cuenta

que todo está bien,

que mi viaje ha terminado,

que ahora ya siento el dolor,

y frunzo mi ceño

                                   sin contemplación alguna,

acumulando odio venidero,

que se irá disimulando 

con el transcurso de un tiempo

ambiguo 

                    y

                         mentiroso,

hasta el estallido final

de la basura acumulada,

sentimentalismo vano

                                              de telefilme

de un sábado tarde;

intangible,

                     aún siendo

taladro inútil de descendencia

humanamente inhumana.

Como punto y final, 

te vas directamente

a ese infierno

en el 

          que pareces

                                  creer.

Allí podrás quemar

todos esos billetes

que tanto adoras.