MOTHER!!!

I

limpiar tu última sangre del suelo
quizá sea mi capítulo final de redención:
las horas de silencio y espera
que ya se torna infinita
bajo la presión de un tiempo
que ya no volverá a ser jamás
por más que insista ese reloj
de pared de manecillas tan ruidosas;
la bifurcación de los seres
en el ámbito uniforme
de la extrema lealtad
de lo humano y sus consecuencias
y la acera recién arreglada
con versiones alternativas
de unos paseos diarios ya olvidados
ese caminar eterno ahora terminado:
todo eso y aún más
con la cucharada a rebosar
de gramos paciencia perdida
de alguna riña vespertina
porque decías que odiabas esta barba
porque la concordancia no existía
en muchas ocasiones
de feliz enfrentamiento
más allá del vínculo de sangre:
pero la mirada prevalece
y también una compresión mutua
que solía viajar desde dos polos
absolutamente opuestos
que se abrazaban en un lugar
de cariño más allá de la ciencia
la familia y eso que nos obligan
a llamar algo así como amor;
te lo comenté en más de una conversación
cuando la memoria aún no envejecida
y gastada perduraba y resistía
por encima de la estúpida inmediatez:
prefiero la fiesta y la celebración
al culto exagerado de lo tétrico
y en esta casa ahora vacía
todavía escucho tu voz
preguntándome si estoy bien
si necesito algo
porque en tu caso
la generosidad era norma
nunca pretensión:
siempre fuiste la última en atender
tus escasas necesidades
y te vas igual que viviste
sin molestar
discretamente
disfrutando de la vida desde el exterior
de la de los demás
con esa sonrisa sincera
y sin tan siquiera despedirte
ni decirme
como casi siempre
sin enfadarte
que afeitara la barba
una última y definitiva vez;
y me da pena
muchísima pena
que el baile continúe
pero ya sin tus pasos

II

el último poema que leí
fue la factura de la luz
y no lo entendí:
allí estabas tú
en la penumbra de un salón
en cuya lámpara solo alumbraba
una bombilla de las cinco
que se suponía debían hacerlo;
fundidas y antiguas
nada de led
o luces modernas
de esas que
dicen
gastan poco
aunque en las tiendas
sean mucho más caras:
las paradojas del capitalismo
ante la oscuridad de la noche
“si ya conoces bien tu casa
para qué vas a necesitar luz alguna
cuando anochece”
porque te encantaba
igual que a tu madre
mi abuela
pasear pasillo arriba pasillo abajo
un buen rato
antes de irte a dormir:
“quien mueve las piernas
mueve el corazón”
me decías
repitiendo aquel famoso eslogan
de bicicletas estáticas
ay el corazón
oh ma corason
se cansó y dijo “ya valió”
y la luz del pasillo
quedó encendida toda la noche
mientras el agua del cúa
seguía pasando bajo el puente
en dirección a su encuentro con el sil
porque lo hace sin pausa
porque la misma agua siempre regresa
al origen de su periplo
para poder leerme otra vez
ese recibo de la luz hecho poema
que yo
inútil ser humano
ni analizándolo con calma
ni soy ni seré
capaz de comprender

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PIEDRAS: DEL TEJADO AL RÍO

tejado-de-arriondassi una piedra nueva
llega a tu casa un día,
que el tejado no la acoja,
que la puerta se abra,
que no se esconda,
que alcancemos
abriendo bien
el ojo del entendimiento
a comprender su viaje,
su huida,
su llanto amargo de grava
que en su origen se queda,
triste y rabioso,
indicaciones de demora
para la muerte
que atrás
en la sombra
se suicida
en un tiempo
que a destiempo
no nos enseña
más amor,
nula empatía,
curiosa flor
que a sangre apesta
tras una imprevista ingesta
de odio multiplicado
por la potencia
elevada al cubo
de odio por plomo,
de asco por p
ólvora:
ahora ya,
baja despacio de mi tejado
y siéntate a la mesa,
tenemos macarrones
para cenar,
inventaremos conversaciones
antes de que regresen
y nos vuelvan a matar.

river-cua

Érase una vez un río que pasaba por mi pueblo, que se llenaba de niños y niñas cada verano, que tenía un trampolín desde el que saltábamos una y un millón de veces, por cuyo puente trepábamos para zambullirnos desde allí arriba…

Sí, éramos demasiado jóvenes y despreocupados, la vida esperaba nuestro aterrizaje forzoso, y no nos ha ido del todo mal.


Tranquilo este invierno en contraste con otros de riadas increíbles, el río Cúa sigue su curso, y seguirá mucho tiempo después de nuestro adiós, porque él es mucho más eterno e inmortal que todos nosotros. Es el alma del norte, es el frío del norte, y en el norte siempre recordamos.

NO HAY TIEMPO PARA TENER PRISA

senor-en-campillinfeliz
me voy ya a mi casa
con tres DVDs
dos novelas
y la sonrisa
amplia y escasa de dientes
del vendedor
que regaló
varios Pokemon
a un niño
que le dio
las gracias
desde muy adentro:
es cierto,
la gente
que menos tiene
es infinitamente
más generosa.

arcade-1984viaje en el tiempo
atrás
y ahora soy mileurista
de nuevo
aunque el euro ni exista
aún;
y nada cambia:
defender para iniciados
porque
sus malos son sus malos
y mis buenos también lo son;

en la nevera sigue habiendo cerveza
y en la órbita mi cabeza
vitaminas para mi desarrollo
tenazas y un centollo
y niebla densa
húmeda
llena de rabia;

nos quisieron enseñar
seda y lujuria;
pero llegó la hora del examen
y respondimos
“atropello y algodón”
éramos muy jóvenes
éramos muy punkis
pero sólo a media jornada
lista para la expansión.

EL ÓXIDO Y LOS ANIMALES CASI DOMÉSTICOS

oxido-arriondasen tu óxido
nadan mis intestinos:
la nada de lo poco
que queda de simple
respiración intuitiva;
que si un día
bebiste en mí
viviste de ti
contemplaste sin luz
una época de gloria
y hastío
ya nada pervive
en imágenes
ni memorias
colectivas
de sudor ajeno
y caballo propio;
olvida pues tu memoria
y deja que pasen:
ya están agotados
de golpear
con desgana
el pomo fálico
de tu portón
ambidiestro.

ladrillos-cacabelosANIMALES CASI DOMÉSTICOS
El ser humano aún no está
al cien por cien domesticado,
piensan desde algunas cúpulas (que así las denominan
por su obtusa animadversión
por la a
rquitectura poliédrica).

Es por eso que volamos
a sólo un palmo del suelo,
que si ponemos un pie vertical
ya sentimos otra vez la tierra,
cómoda y esquilmada,
confort de agradecimiento,
de aplauso, de sonrisa,
de triunfos contra natura.

Todavía no estamos domesticados, no,
porque sigue habiendo humanos
en rebelión
que continúan sordos
al silbido “amable” del amo.

Ya es otoño
en elcorteinglés
de nuestras cabezas.

 

NO CREEMOS EN MALDICIONES

img_20160914_160154

Desde mi ventana
Yo os saco la lengua.
Sé que no vais a entrar
Porque me tenéis miedo:
Pálidos, incomprendidos
malignos de mesa camilla
Y serial radiofónico.
Nunca llegará a engendrar en mí
Semilla alguna
De vida moderna.
Y no os maldigo
Porque no quiero
Ya jamás
Mezclarme
Con inútiles mortales
De hábitos inútiles,
De ilusa pacotilla.

no-creas-nadano creas nada!
no escribes, nada!
no saltes, nada!
nada que creas
resiste
y la ilusión
del asfalto en movimiento
despereza bestias
agazapadas
tras creencias
inaceptables:
por eso no crees
tampoco creas
tan sólo manipulas
dedos y grafías
que no le cuentan
nada relevante
a tus animales
de reserva organizada;
no creas, no mires
escupe al cielo
y espera sentado
en el bordillo
de una acera cualquiera
que la gravedad
establezca
de una vez
su ineludible ley
hasta que el agua
redentora
aparezca colorada
un día
en tu merecido
auxilio:
mi expiación
tu epidemia;
no creas nada!
don’t believe the hype!

SONRISAS QUE SON PUÑALES

“Though those that are betray’d Do feel the treason sharply, yet the traitor stands in worse case of woe” –
William Shakespeare

El día 20 de octubre de 1982 cumplí 15 años, a mi aire, sin apenas regalos y muy feliz con mis amigos aquel miércoles después de clase. Ocho días más tarde – sí, era un un jueves, que antes no “fastidiaban” los domingos a nadie con elecciones o similares – se celebraban unas elecciones generales en las que, supuestamente, todo iba a cambiar. “Por el cambio”, se leía en los carteles bajo la cara miroalinfinitoconcarainteresanteporqueyolovalgo de Felipe González, el Isidoro aquel del exilio. Mi tío Aníbal, afiliado a UGT y al PSOE, me llevó el viernes 22 de visita a la sede del partido en Ponferrada. Se respiraba ilusión, una emoción ya ni siquiera contenida. “¡Ésta vez sí, vamos a ganar!”, y aquellos señores muy mayores se emocionaban y abrazaban casi al borde del llanto. La mayoría había vivido una posguerra muy dura, algunos hasta la guerra incluso, perdedores de la misma, hasta las narices de injusticias históricas muy mal alimentadas. Casi me contagian, la verdad, pero yo tenía a mi abuela Luisa, esa voz de la conciencia de clase que me decía, “no te fíes, José Luis, no te fíes, que éstos nunca aparecían cuando había que pelear en la sombra contra Franco.” Y yo, que la acompañaba siempre a votar e introducía muy contento las papeletas del PCE en los sobres correspondientes a Congreso y Senado, pues le hacía caso, que para eso me hacía los mejores bocadillos que cualquier merienda humana pueda haber tenido jamás. El viernes 29 de octubre no dimos clase de nada; todo el profesorado venía casi (o sin casi) de doblete, exagerando hasta el histrionismo una alegría político-etílica. Estupendo, un fin de semana por delante sin deberes para casa. Al parecer, todo el mundo era socialista.

Tres años y pico más tarde, concretamente el día 12 de marzo de 1986, pude votar por primera vez, y no sólo eso, sino que, para añadirle emoción al asunto, va y me toca ser interventor en una mesa electoral del colegio de mi pueblo, Cacabelos. Yo lo tenía clarísimo, tanto de entrada como de salida. Ya se le estaba viendo el plumero al señor González y a su gobierno supuestamente socialista. Tras una grandiosa utilización de la televisión pública el día 10 de marzo en horario de máxima audiencia, en el telediario de la noche – un buen rato, laaaargo y tedioso, de mitin del futuro señor X para que la gente pudiese “reflexionar” bien y en condiciones – el resultado dio un vuelco a los sondeos (¡pedazo novedad!). Sí a la OTAN, camaradas. Y yo, en aquella mesa, todo el día escuchando preguntas de mucha gente que no sabía bien cuál era “la papeleta para votar a Felipe”.

En fin, que si alguien se ha llevado una sorpresa hoy, se siente con un grado incontenible de indignación, o siente como una especie de estreñimiento ideológico por falta de comprensión, puede recurrir a esta frase que pronunció el otro día Mary Beard en el Teatro Campoamor de Oviedo: “no ser capaz de pensar de forma histórica hace que seamos todos ciudadanos empobrecidos”. Así es; y no conviene olvidar que, no sólo en el mundo de las artes sino también en la política, siempre tiene una gran relevancia ese aspecto casi imperceptible, etéreo, que se difumina ante nuestra vista pero que es amplio y determinante como el silbido de un cabrero, el Factor X.

(Y hoy, en esta tesitura histórica, sólo se me ha ocurrido escribir, ¡cómo no!, un poema alusorio, que ahí os va que os preste cual pedrada desprevenida:

escanear0032

La inocencia en 1982 – yo mismo

¡Qué te parece

esta concepción tan liviana

de la raza humana y sus circunstancias?

Quizá la abstinencia logre en dos movimientos

terminar con ese desfile tan particular,

esa algarada informe de la abstención:

un viaje lento, muy lento

desde el mundo de unas ideas

que ya no existen

a las sonrisas “benefactoras” de monstruos

que aceleran sin piedad

cada vez que se dan cuenta

de que allá, a lo lejos,

seres pobres de espíritu

no quieren más

que acercarse a vuestros hombros

para pedir esas cuentas

que, se supone,

son innatas a vuestra servidumbre

sin espíritu perceptible

de servicio alguno.

Adiós al beneficio,

a la duda que no mareaba

perdices pordioseras

en pesebres demasiado sutiles

para ser creídos

por un pueblo

pasmado y boquiabierto.

¿Sorpresa?

Vamos anda, ¿en serio?

De entrada, no;

de salida, tampoco…

Entonces:

Que vuestros asientos sean mullidos,

que el viaje va a ser largo,

y en vuestra travesía

acabaréis suplicando

por un desierto

que os parecerá

la más feliz de las arcadias,

una de aquellas sobre ruedas

Ave va, Ave viene,

– chucuchucuchú –

y el arrojo de los inicios

estira su brazo traidor

desde el límite mismo

del sumidero de nuestra vergüenza. )

EL FONDO DEL ALSA – EL RÍO

20160107_155315al fondo del alsa
sonido
sin furia;
lectura interesante
que no amortigua
el peso de mis párpados:
gente que habla
desde la confusión
una monja
que reza dormida
dos señoras
que aún huelen
al último cigarrillo
apurado con criterio
fumador
justo antes de subir
y buscar sus asientos
en el lugar equivocado;
en el libro que estoy
disfrutando
un taxista cockney
afirma con rotundidad:
si hay un sólo Londres
entonces yo tengo
dos agujeros del culo;
me lo apropió
y lo aplico al Alsa
mientras el señor
del asiento de al lado
comienza a tener arcadas
ante la puesta de sol
que se refleja
en el pantano;
le acerco una bolsa azul
que destaca amenazadora
sobre sus pantalones
demasiado verdes
y planchados;
entramos en el túnel
ese negrón bipolar
necesario y eterno;
en cuanto se acabe
seguiré leyendo
bajo el mantra de la sor
y el aroma inmejorable
del almuerzo
de mi compañero mudo
de viaje
que ahora duerme
con la cabeza apoyada
en el cristal
y la boca abierta
para dejar paso
a sus babas
after vómito.

20160108_140917no existe río
que mil aguas no lleve
ni cantos
rodados
perennes
inamovibles
a corrientes dispares
a millones de años
de materia
y vida nostra:
en este planeta
okupado!
por engendros
estúpidos y vacíos
egoístas y lapidarios
bobos de salón
con receta magistral
para dormir;
sabios sin usura
usureros sin sabiduría
infantes demacrados
descarados:
escopetas recién cargadas
sombras plenas de sol
y montañas oscuras
rebosantes de nieve;
hooligans de barrio pijo
obreros tan liberales
como poco liberados;
y tú
y yo
y el resto
del mundo:
ese universo minúsculo
que se está colando
por el sumidero firne
de la muerte seca
mientras estas aguas
siguen buscando
un lugar
en el que
al fin
descansar
hastiadas
de tanta mierda!

AGUJERO SOBRE ARENAS MOVEDIZAS

puebla-de-aguilardesde este agujero
el tiempo
y la vida
se muestran
inversamente proporcionales
a la rotación
cansina
de la misma tierra:
¿no los veis?
son los ancestros
que nos escupen
airados
desde un más allá
oculto por enjambres
de nubes clónicas
y aburridas;
sois unos hijos
de puta
nos gritan
y nosotros
pasamos de largo
sin disponernos
siquiera a acercar
nuestros ojos
ya viejos
y doloridos
al vacío eterno
al que nos invita
este puto agujero

ies-monte-narancoel momento:
tus aficiones
no son más
que su supervivencia;
quizá sea la genética
que nos obliga
a ser y palidecer
sobre aceras secas
quietas;
ya nadie se acuerda
de las arenas movedizas:
ningún héroe de antaño
cae atrapado en ellas
y en este aire
en el que respirar
aburrimiento externo
me hablan ahora
desde la lejanía
(de otro CD más del método)
de los jardineros guerrilleros
y yo pienso:
tus aficiones
tan sólo suponen
su mera supervivencia
porque las arenas movedizas
ya no existen
y las aventuras
las pagan quienes pueden
no quienes se las trabajan

PEOPLE ARE PEOPLE

img_20160816_235218people are people:
caminantes blancos
en escala de grises
nunca preguntan por la hora
si se alejan de la luz
y bromas de verano
de agosto
de helados y agua fresca
de horas que asesinar
sin amén
sin brillo
de carteras
en fila
repletas de ganas
absurdas
de normalidad cromática:
dios salve
al rey sol
y a las nubes
sus concubinas

joselfie-llanes-agosto-2016dirigibles

abatibles:
de verano
cielos
carentes
de nubes;
la distancia
en rojo
y mi mente
está aquí
siempre viajera
volando hacia
lugares
que desconozco
porque me da
la republicana gana.

EL INFIERNO DEL ENTENDIMIENTO

cremepuerta
creme
crematorio de vidas
que vivieron
felices ahí adentro…
o quizá no:
un infierno
de muerte diaria
y resurrección nocturna
cuando los demás duermen
y tú
marchita y podrida
abres una ventana
para respirar mundo:
vida de ojos abiertos
de valles mineros
allá a lo lejos…
o quizá no
porque diste vida ahí dentro
y la respuesta fue plena
de cariño
de amor por esa especie
que seguimos
perpetuando indecisos
sin que nadie aún
nos haya podido preguntar
el porqué de tanto desatino…
o no:
que el suelo nos sostiene
porque simplemente
no encuentra
nada mejor
que hacer.

abierto-llaneshace años
lustros quizá
estaba abierto
y la gente
con sus monedas
que brillan
en la oscuridad
del entendimiento
económicamente errado
se adentraba
en mi negocio
y acariciaba mis productos
en aquella inmensa orgía
del tema
y su plusvalía;
hoy no respiro más
desde una puerta
que ya nunca se abre:
el negocio del negocio
el suicidio asistido
de aquellos objetos
que me pertenecían
y que hoy
por sudor acondicionado
se estrellan cada hora
contra paredes movedizas
que ni una brisa
de aire redentor
dejan siquiera pasar:
menos mal
que sigo contando
en simétricos montones
monedas que en su día
fueron felices
y de curso
legal