SIGUE APESTANDO A ALCANFOR

días que apestan a alcanfor

como lo hacen los armarios olvidados:

sufres la ablación extrema de tu propia lengua

por no hablar

por estar en silencio observando 

como el resto se maneja entre conversaciones

intrascendentes

superfluas

enemigas acérrimas de la semántica relevante

la rebelión en masa de los significantes

ante actuaciones cada vez más estáticas:

y las porras de los maderos

se aburren ahora soberanamente en el sótano

de sus recuerdos

de nuestro antiguo descontento:

tiempos mejores

de hostias por doquier

día sí y día también

sin que importasen 

edad

raza

condición

sexo

facultades mentales

o de qué equipo de fútbol era cada cual;

dav

 

«dicen que la nostalgia se bebe su propia orina»

 

repartir y repartir

buscando cuerpos y carnes que golpear;

recibir y recibir

que así entraban las pieles en el calor de la razón:

y la razón sigue de fiesta

dando otra vuelta más de tuerca

a los ejes de ese vagón

en el que viajaremos todos a esa edad media

de la que nunca_____nunca debimos haber salido.

VOZ QUE NUNCA MUERE (A MIGUEL HERNÁNDEZ)

A Miguel Hernández Gilabert (1910 – 1942), poeta eterno, poeta del pueblo.

luz, oscuridad;

olvido y recuerdo;

fachadas blancas

hoy relucientes

y plenas de grafitis,

que Orihuela arde,

y en sus paredes respira

esta mañana el arte:

alcalde de barrio, miliciano;

prisión, pan y cebolla:

la muerte antes

de la misma muerte

en el ataúd, seca,

la juventud perdida,

el fascismo en la cresta

de su ola represora,

de señores con bigote

ajustando bien sus boinas:

los ojos cansados

mas nadie te los cierra,

la voz secuestrada,

y la risa de una niña sola

que desconoce

el tacto infinito

del cañón de una pistola

que deviene en tuberculosis:

la cárcel infinita

vomita

sobre la revisión

de un juicio

eterno.

 

Jose Yebra

MH zapadores sept 1936