EL PACTO Y LA META VOLANTE

IMG_20160302_153514No me pactes, que no te veo. El pacto en un día gris para el pacto en un día gris para el pacto…
En un día
Gris
Y oscuro…
La suma de los factores
No altera el pacto
En un día gris
para el pacto…
Gris…
Grease?
You’re the one that I want…
Or the one that I wank,

innit?
Gris era el día para
pactar…
para pastar, el prao de los colores:
naranja,
rojo leve…
Gris para pactar,
un día es…
Mientras tanto,
los otros, grises
siempre,
engañar,
en gañán
da ese perfil…
articulando democracia,
Gris y obscena.
Para pactar
Un día gris,
Hundía gris…
Hungría Grease,
Orban footwear…
I got chills!
Not refugees…

Lost I am now

La foto, como se ignoran
en este día gris,
porque es gris,
un día gris para pactar
tar… tar… tar… tarrrrrr.

IMG_20160304_094547la meta volante:
el barrio
respira
con sus gentes
atentas
al pulso
a las mañanas
en paro
a la intención
de ir pronto
a comprar el pan
el periódico
o un café cargado
de rutina y hastío:
el asfalto
un espejo
y nuestros pasos
la misericordia ajena
al devenir finito
de neumáticos
en movimiento
centrifugando
el asco fresco del día
con magnetismo de volantes
imperiosamente escépticos:
la meta volante
otro sprint más:
y no se ve cercano aún
ese añorado final
de etapa.

NI UN RECURSO

ni un recurso

                más

                        que aplicar a esta

rebanada de palabras muertas

                        que desde su antiguo letargo

      aceleran como si protones fueran

la semántica

              inversa de lo que

                                 pretenden decirnos:

ni un recurso más

ni estilo que destripe

la fama infame

de versos en vano:

                   oraciones del futuro llenas y vacías

                                     sin religiones entre barrotes

  de dogmas y entre fes levantados

            como si fuese ésta la última vez

que alguien es capaz

de escribir

           sobre un papel

 quizá el último ya

                       un verso ciego mudo y sordo:

        de ésos que nadie lee ni escucha

 porque la poesía ya habrá dejado de ser

                          y entre nuestros propios lindes

     de existir:

y no es éste el preciso instante

porque no es tu vendimia

ni tus uvas cuelgan

de tus vides en septiembre:

no existe ya la recolección

en tus bisagras bien aliñadas

con sal yodada

y aceite de oliva virgen

fruto del primer prensado:

ése que se hace en frío:

         salvaje

siempre

al calor de un fuego

que pronostica

otro vertedero saturado

de gaviotas hambrientas

y seres descalzos

que calzan pezuñas

en vez de zapatos