WHEN WALLS SPEAK IN GRANADA

20160331_185108

Deja que corra, que vuele

el aire,

que lo pintas

en tu baile,

en tu cante,

la cuesta abajo,

en tu barrio:

y tu pelo

de un lado a otro:

zig zag de radiaciones

de ojos abiertos,

en ventana.20160402_090044

Vine a visitarte,

en paredes doloridas,

sin muerte:

tertulia y apagón,

arte,

luz,

deseo, vacío

dentro de mi savia:

un chorro nuevo de sangre

en vena,

esculpido

con decisión:

delirio

y aullido

de almas cantarinas

en noches

de luciérnagas prófugas

de su propia luz.20160329_111838

Y la cuesta arriba,

la respiración ya no puede ser

la excusa de tu parada:

y me miras

porque desde esos ojos

la carne se vuelve translúcida

entre azulejos,

y mi silueta

ya te pertenece:

por eso la dejo aquí

y yo me voy,

que Granada arde,

y ahora soy más listo y voraz:

violencia mitigada

y guitarras hechas a mano

que suenan para los restos

en el fondo

de mi estómago

más que agradecido.

read along!!!

VIAJES AL FONDO DEL ALSA – LAS MICROAVENTURAS DE INDALECIO, EL CONDUCTOR, PARTE II: EL JALOGÜÍN

IMG_20151101_130826

Como esa persona llena de paradojas que siempre ha sido, Indalecio siempre celebra el Halloween aunque no pruebe jamás una Coca-Cola. Se ríe jactancioso de esa gente que dice que “el jalogüín no es más que una tradición yanqui, que celebren allí el Xiringüelu y beban culinos de sidra, no te jode.” “Ay, ignorantes, ignorantes”, piensa él mientras recuerda como vaciaba de pequeño calabazas con su abuela Rudigundis llevando una sábana a modo de disfraz de fantasma por encima.20151101_000431-1 Este año, como cada 31 de octubre, se va en su moto a La Fresneda, a disfrutar con sus hijos del truco o trato, y más tarde al baile terrorífico que tiene lugar en la carpa de la plaza, a bailar, a ver si hay suerte y se liga a una de esas muertas estilo mexicano que tan guapas le parecen. Pero él mismo sabe que la verdad verdadera se remonta al curso 1983/84, aquél en que repitió tercero de BUP y dos chicas estadounidenses vinieron de intercambio todo el curso a su instituto desde el mismísimo Salem, en el estado de Oregon. Charlotte se llamaba la que se encargó de organizar aquella mítica fiesta de Halloween, la misma que desvirgó impaciente a Indalecio en los vestuarios aquella misma noche de los muertos de 1984 al ritmo del “Last Caress” de los Misfits.

Cuando hubo él terminado, a Glenn Danzig todavía le quedaban 19 segundos de canción. Mientras él se enamoró como un pardillo, ella se enrolló una semana después con su mejor amigo, Darío, amor que fue eterno hasta el final de aquel curso iniciático. Por eso, cuando Darío ya estaba en las últimas por culpa del maldito SIDA y aquella manía imbécil que tenía de compartir jeringuillas con cualquier gilipollas, a él no le dio nada de pena; “¡que se joda!”, se dice siempre para sus adentros cada vez que se acuerda de aquél que una vez fue su mejor amigo. Sabe que todos los santos que Darío le pintó, terminaron por volverse demonios, pero demonios de los verdaderos, nada de cuentos ni de disfraces.

14. RES PÚBLICA

DSCN3451

(Regreso al futuro que pensaba hace casi veinte años. Un poemario que titulé “Sentimientos Subtitulados en Austrohúngaro” – cierto homenaje a Berlanga, creo recordar aquí, el cual utilizaba esa palabra en el guión de todas y cada una de sus películas, una especie de broma como sello personal -, cuyo poema número catorce era éste, y que cobraría más sentido inserto en el conjunto global de 26 poemas, lógicamente… Pero da igual, hoy, que se cumplen 84 años de la proclamación de la II República Española, lo saco del fondo del mar de mis recuerdos.)

Res pública.

¡He matado al rey!

¡He matado al rey!

The king is dead, boys!

¿Qué puedo hacer

si no me gustan los planetas?

Me buscarán,

pero sólo podrán hallar

al nieto de la colectivización

entre enjambres

de jugos lixiviados.

¡Qué asco!

Llueve dinero

y la gente no lo recoge

del suelo.

Ya no sirve,

ya no se estila el trueque.

Han cerrado todos los bancos

y ya nadie produce películas.

Se acabo mi futuro como guionista.

Si quieren pelea,

la van a tener.

Aunque no seré yo

el que lance la primera granada;

de mano,

podríamos acostarnos

todos juntos…

¡A ver quién se muere antes!

0 10383677_791692077521959_6501904806784741237_n