CHUPOLATRINAS

chupolatrinas,

así como suena.

la podéis buscar en Google

podéis recurrir al 5G

incluso escuchar y leer a Miguel Bosé

y luchar a muerte contra los malditos reptilianos

pero no encontraréis esa palabra ni su significado.

y no lo haréis porque es mía,

que la he heredado de mi padre

al igual que muchas otras

que espero ir recuperando.

chupolatrinas,

así como sustantivo contable

aunque también puede ser un nombre incontable:

“ese lo que tiene es mucha chupolatrina”

decía pepe por poner un caso

cada vez que salía Fraga en la televisión.

chupolatrinas

para definir actuaciones varias:

otro ejemplo, cuando salió el rey emérito

y corrupto hablando como si pareciese compungido

tras aquel intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981:

“solo sabe decir chupolatrinas”

si me veía escribiendo en un cuaderno,

“haz algo de provecho

Y deja esas chupolatrinas”

si venía de una reunión entre la patronal y el sindicato

y yo le preguntaba cómo había ido todo:

“nada nuevo, hijo, todo chupolatrinas”

chupolatrinas,

podía escuchar esa palabra, sin exagerar,

cien veces a la semana, o más:

viendo un partido de fútbol

a la hora de la cena

disfrutando de cualquier película

(eso en mi caso, que él las odiaba casi todas)

“hay que vivir de realidades,

No de chupolatrinas”

y así un día tras otro.

chupolatrinas.

si hubiese llegado a tener alguna de estas redes sociales

y visto y analizado su funcionamento y diario devenir

yo tengo muy claro lo que iba a declarar transcurridos

menos de cinco minutos metido en las mismas:

“¡chupolatrinas, José Luis, todo esto no son más que chupolatrinas!”